El seguimiento de tormentas estrena una pieza nueva: la
radiografía. En mitad del vídeo, la pantalla se parte en dos: a la izquierda la tormenta
sigue centrada, vista por el satélite; a la derecha se va construyendo, de abajo arriba, un
corte vertical de la nube por su zona más activa — como si le hiciéramos una
radiografía de más de 14 kilómetros de alto.
Versión 0.2 · en pruebas. Esta pieza sigue en desarrollo: desde su estreno hemos cambiado cómo se obtiene la altura de la nube y cómo aparecen los datos en pantalla, así que lo que veas puede cambiar de un día para otro mientras la afinamos. Qué estamos cambiando y por qué lo contamos antes, y con más detalle, en la newsletter «El tiempo que viene».
Cómo se lee, capa a capa
La silueta — distinta en cada tormenta. No es una plantilla: la forma se
construye con los datos de cada momento. Las torres se levantan donde caen los
rayos de verdad — la densidad eléctrica de la última media hora, proyectada sobre el corte, decide
dónde está cada torre, cuánto mide de ancho y cuántas hay (una multicélula sale con varias). El
techo se mide punto a punto con el infrarrojo del Meteosat a lo largo de los 120 km
del corte, así que el yunque aparece con su forma real y asimétrica. La base se
calcula con la temperatura y la humedad del momento (el nivel de condensación). La torre sale
inclinada si la cizalladura real del viento entre 850 y 250 hPa la tumba, y el
domo que perfora el techo sobre el núcleo (el overshooting) crece con la
energía disponible del día (el CAPE). No es una foto — ningún instrumento ve el interior de una
nube en tiempo real — sino una representación honesta cuya geometría entera sale de observaciones
y datos reales.
Las isotermas 0 °C y −20 °C. Las dos alturas que explican el granizo: entre
ellas está la franja donde la tormenta fabrica hielo. Salen de la temperatura real del día en
superficie, 850 y 500 hPa.
Los niveles 850 y 500 hPa, con su temperatura real: los dos pisos que usamos
los aficionados para leer la masa de aire — el primero manda en el bochorno de superficie, el
segundo en la inestabilidad.
El jet, en movimiento. A la altura del yunque, partículas animadas cruzan el
corte a la velocidad real del chorro en 250 hPa. Es la explicación visual de por qué el yunque se
estira hacia donde se estira.
La corriente ascendente, en movimiento. Partículas que suben por la torre desde
la base. Aquí toca ser claros: los modelos globales no resuelven el chorro convectivo de una
tormenta (su malla es demasiado gruesa y su pasada va horas por detrás), así que no
mostramos un dato de viento vertical que sería engañoso. La animación es una
representación gobernada por lo que sí medimos en tiempo real: cuanta más actividad eléctrica
detecta el satélite, más rápido y más denso sube el flujo. Va etiquetada así en el propio vídeo.
El corazón eléctrico. Los rayos por minuto que el Lightning Imager está
midiendo en ese momento, dibujados en la franja de alturas donde una tormenta se electrifica.
Es el mismo dato que dispara todo el seguimiento.
El tope medido. La línea azul superior es la altura del techo de la nube
estimada con el infrarrojo del satélite. Cuando queda por encima de la silueta, el satélite nos
está diciendo que la tormenta es más profunda de lo que el modelo cree — y eso también es
información.
Las fuentes, una a una
Todo sale de datos abiertos, como siempre en esta casa: las imágenes infrarrojas y los rayos
del Meteosat MTG de EUMETSAT — incluido su Lightning Imager, que ve cada destello
desde 36.000 km y cuyo archivo de rayos exactos (posición y hora al segundo) alimenta tanto el
rastreador como las torres del corte; las temperaturas de superficie y de los niveles 850/500 hPa,
el viento del chorro, la cizalladura que inclina la torre y el CAPE que gobierna el domo, del
ICON-EU del servicio meteorológico alemán (DWD); y la lluvia prevista del
AROME de Météo-France, el mismo modelo de 2,5 km del resto del seguimiento.
Cada capa lleva su fuente rotulada en el propio panel.
Dónde verla
Dentro del bloque de seguimiento de tormentas del directo 24/7 — el que
se enciende solo cuando hay tormenta con entidad y se actualiza cada media hora — y en los vídeos
que publicamos en YouTube e Instagram cuando el episodio lo merece.
Y el recordatorio de siempre: esto es divulgación. Ante tormenta severa, mandan los avisos
de AEMET y las indicaciones del 112.
Preguntas frecuentes
¿La radiografía es una imagen real del interior de la nube?
No — ningún instrumento ve el interior de una nube en tiempo real sobre España. Es una
representación cuya geometría entera sale de observaciones y datos reales: las torres se levantan
donde caen los rayos, el techo se mide con el infrarrojo del satélite, la base con la temperatura y
humedad del momento, y la inclinación con la cizalladura del viento.
¿Qué significan las líneas de 0 °C y −20 °C?
Son las alturas reales de esas temperaturas ese día. Entre ambas está la franja donde la tormenta
fabrica granizo: cuanto más gruesa y más atravesada por la corriente ascendente, más papeletas.
¿Por qué la corriente ascendente no lleva una cifra de velocidad?
Porque los modelos meteorológicos globales no resuelven el chorro convectivo de una tormenta
(su malla es demasiado gruesa) y darla sería engañar. La animación es una representación gobernada
por la actividad eléctrica real que mide el satélite, y así se etiqueta en pantalla.