Semana del 27 de julio al 2 de agosto de 2026

Semana del 27 de julio al 2 de agosto de 2026

Resumen: Una semana de revisar lo que ya estaba en antena —el fuego, las cifras de 2100, el orden del carrusel— y de dejar el sistema preparado para funcionar unos días sin mí.

🔥 El fuego, mejor contado y mejor dirigido

Hasta ahora, el mapa de incendios pintaba un índice continuo: una escala de colores donde el rojo más intenso aparecía cuando las condiciones se ponían feas. Funciona como termómetro, pero tiene un problema — nunca se ve con nitidez qué zonas cumplen de verdad la regla del 30-30-30, esa combinación de más de 30 °C, menos del 30 % de humedad y rachas por encima de 30 km/h con la que un incendio deja de ser controlable. Ahora esas zonas se resaltan en negro y se les dibuja el contorno en rojo durante unos segundos, tanto en el mapa del directo como en la versión vertical que sale cada tarde. Un aviso: en un día tranquilo apenas se cumple, y lo que se ve son hilos finos; en un episodio serio las manchas serán mucho mayores.

Dos añadidos más en la misma línea. Cuando el mapa hace zoom sobre una zona, ahora aparecen los nombres de las ciudades —la capital de provincia y la segunda ciudad más poblada—, porque un primer plano sin referencias no le sirve a nadie que no conozca esa comarca de memoria. Y las piezas de incendios llevan etiquetas dirigidas a quien apaga: además de las genéricas, la del operativo forestal de cada comunidad, que es la que de verdad sigue el sector. A ver si llegamos a más gente que la que ya nos lee.

🌡️ Revisé nuestras propias cifras de 2100, y no aguantaban

Preparando un artículo sobre el Mediterráneo a final de siglo me topé con algo incómodo: las cifras que llevaban meses saliendo en el canal en el bloque «Especial 2100» no estaban bien calculadas. No por el modelo, sino por cómo las leía yo. Estaba tomando el valor de un año suelto de una serie de proyección —2050, 2100— y esas series tienen dientes de sierra de dos grados entre años consecutivos. Es decir: estaba publicando ruido del modelo con aspecto de dato. Ahora cada hito es una media de veinte años alrededor de esa fecha, y el gráfico rotula el periodo que ha promediado.

De paso he corregido dos cosas más. La primera, la vara de medir: el gráfico dice ahora explícitamente que el incremento es respecto a hoy, no sobre la era preindustrial. Sin esa aclaración, alguien que lea «+6,5 °C» en un artículo y vea «+4,4 °C» en un vídeo pensaría que uno de los dos miente, cuando simplemente se miden desde sitios distintos. La segunda, el ritmo: la curva se ajusta ahora a la tendencia realmente observada en las últimas décadas, en vez de fiarse solo de la pendiente del modelo. Los gráficos se basan en datos; si la curva sube, que sea porque los datos lo dicen.

🗺️ Más mapas propios, a pantalla completa y en orden

Llevo meses sustituyendo mapas ajenos por mapas nuestros, y esta semana ha caído uno de los que más me apetecía: la anomalía de temperatura en Europa a seis días, que ya no viene de fuera sino que la calculamos aquí restando a la previsión de ECMWF la normal climática de referencia. La primera versión, por cierto, era falsa y se veía perfectamente bien —que es lo peligroso—: comparaba una previsión de una hora concreta contra un promedio de todas las horas del mes, así que el mapa no estaba midiendo la anomalía, estaba midiendo el amanecer. Madrid salía cinco grados por debajo de lo normal a las seis de la mañana y diez por encima esa misma tarde. Corregido antes de que llegara a antena.

Además:

  • Toda la familia de mapas de seis días de Europa pasa a pantalla completa. Antes dejaban dos franjas negras que se comían un tercio del ancho.
  • El carrusel del directo tenía dos versiones que se turnan cada media hora, y habían derivado: según la media hora en que sintonizaras veías los mapas en otro orden, y a algunos les faltaban piezas. Ya están igualadas y en un orden fijo.
  • Tres mapas de satélite que existían pero solo se emitían la mitad del tiempo ya están en la rotación completa.
  • Y un fallo que sí veía el espectador: el panel de datos del directo atribuía a un modelo alemán mapas que en realidad venían del centro europeo. El rótulo estaba escrito a fuego en el código y era correcto solo para la mitad de los mapas.

🛠️ Que el directo aguante sin mí

He dedicado buena parte del jueves y el viernes a lo menos lucido y más necesario: que si se va la luz, la máquina vuelva sola y el directo también. Un canal que emite 24 horas no puede depender de que yo esté delante para pulsar un botón. Estaba casi todo montado desde hace tiempo, pero había un eslabón roto justo al final de la cadena, y lo descubrí de casualidad reiniciando el ordenador para otra cosa: tras un apagón, el programa de emisión no arranca solo — se queda en una ventana preguntando si quieres abrir en modo recuperación, esperando un clic que nadie iba a dar. Todos los eslabones bien menos el último, que es la peor manera de tener algo roto.

Lo que más me ha enseñado esta parte no es el arreglo, sino cómo se validó. Mi primer intento no funcionaba y parecía que sí: había leído en la documentación un parámetro que en la versión que uso ya no existe. La única forma de comprobarlo era provocar el fallo a propósito —cerrar el programa a lo bruto y ver qué pasaba—, porque un reinicio limpio nunca habría enseñado el problema. Ahora arranca solo, verificado rompiéndolo. También he retirado el panel de control de tareas antiguo, que hacía lo mismo que el nuevo y solo servía para tener dos versiones de la verdad; y he montado un sitio donde ver de un vistazo qué está pendiente y qué corre solo, porque el primer inventario destapó que llevaba cinco notas distintas apuntando al mismo problema, escritas de mayo a julio como si cada vez fuera nuevo.

🧪 Lo que ha quedado en el tintero

El motor 3D ha tenido una semana intensa —el polvo sahariano por fin se comporta como polvo y no como una nube uniforme, y la corriente en chorro se lee bien también cuando el viento va flojo—, pero nada de eso sale todavía: se guarda para presentarlo entero en septiembre en vez de ir colando piezas sueltas. Lo mismo con las caretas de entrada del canal, que esta semana han sido un campo de pruebas divertido: el nombre escrito con nubes reales del día que se lanzan de golpe a formar las letras, y el logo funcionando como una ventana al mapa de verdad. Hay un descarte que me gustó aprender: la primera versión parecía neón, no nube.

Y con el motor llega una decisión de la que estoy contento. Cuando una animación exagera una escala —el polvo en 3D multiplica la altura por 190 para que se vea algo— eso pasa a estar escrito en pantalla. Exagerar una escala es legítimo, no cambia el orden de nada: lo más alto sigue siendo lo más alto. Callarlo, no. Prefiero que se vea la lente que estoy usando.

Quedan tres cosas más en la lista: falta el escenario de mitigación en el bloque de 2100 —hoy solo se emite la línea alta, bien etiquetada pero sola, y enseñar una única línea miente por omisión—; el artículo del Mediterráneo sale esta semana que entra con su promoción en vídeo; y hay una idea aparcada a ver si tiene recorrido: que un servicio de emergencias pueda pedir el vídeo de una zona concreta. Antes de abrir esa puerta hay que decidir con cuidado qué se promete y qué no.


📆 Próxima entrada: semana del 3 al 9 de agosto de 2026.

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